Con un buen cuidado e higiene, un implante dental puede durar toda la vida. Las revisiones periódicas también son clave para su mantenimiento.
No, el procedimiento se realiza bajo anestesia local, por lo que no sentirás dolor durante la intervención. Es normal tener ligeras molestias después, que desaparecen en pocos días.
Es fundamental tener suficiente hueso en la mandíbula para sostener el implante. Si no lo tienes, será necesario realizar una técnica de regeneración ósea antes de colocarlo.
Depende del caso. En algunos casos, el implante y la corona provisional pueden colocarse en el mismo día (implantes postextracción). En otros, puede ser necesario esperar unas semanas para permitir la regeneración ósea.
Sí, las coronas se diseñan para imitar el color, la forma y el tamaño de tus dientes naturales, integrándose perfectamente en tu sonrisa.
Mantén una higiene bucal rigurosa, utilizando cepillos específicos para implantes y limpiadores interdentales. También es importante asistir a revisiones periódicas con tu dentista.
En raras ocasiones, los implantes pueden no fusionarse correctamente con el hueso. Esto suele ocurrir si no se mantiene una buena higiene o por condiciones de salud específicas.
Dependiendo del caso, puede requerir entre dos y tres visitas al dentista para completar el procedimiento.
Sí, una vez finalizado el tratamiento, podrás comer con normalidad, como si fuera un diente natural.
Fumar puede aumentar el riesgo de complicaciones y afectar la integración del implante con el hueso. Es recomendable evitarlo antes, durante y después del tratamiento.
Sí, los implantes son una excelente solución para personas mayores siempre que cuenten con una buena salud bucal y suficiente hueso.
Es un procedimiento rápido y menos invasivo, además el postoperatorio apenas causa dolor ni inflamación.
Alternativa: A diferencia de los puentes, no afectan a los dientes vecinos y ayudan a preservar el hueso de la mandíbula, previniendo su deterioro. Ofrecen estabilidad y comodidad, ya que son fijos y no se mueven como las prótesis removibles, permitiéndote hablar y masticar con total confianza.<br> Además, con los cuidados adecuados, pueden durar toda la vida, haciendo de los implantes una opción funcional y de largo plazo.